Te invito a pensar ahora en tu responsabilidad como agente contagioso del mundo. Te toca ser feliz, activo, honesto... y será el comienzo de un círculo vicioso. Mientras más feliz seas más feliz serán en tu entorno, y el entorno te lo reflejará a ti. Si quieres un entorno solidario sé solidario y si quieres una sociedad justa sé justo.
Como todo poder conlleva una responsabilidad, has de saber que así como podrás contagiar las actitudes positivas, aquellas más negativas también influirán a la gente. De esta forma, el reflejo de tu actitud en los demás te acabará repercutiendo negativamente.
Ahora que se da la oportunidad, ahora que se te invita a pensar, empieza a ser consciente de lo contagioso que eres y en consecuencia, actúa. Sé feliz y haz feliz a la gente. Sé honesto, y así enseñarás que merece la pena serlo. En definitiva, sé todo lo que admiras y acabarás por admirar el mundo.
Al fin y al cabo es eso, somos ahora lo que estamos intentando ser.
ResponderEliminarPrecioso Alberto! Como decía Gandhi, se tú el cambio que quieres ver en el mundo y a partir de ahí... ¡a contagiar! ;-)
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