El
kilómetro es una unidad de longitud. Tercer múltiplo del metro, equivalente a
1000 metros, o eso nos comenta Wikipedia. Una distancia que dependiendo de su
valor te hace “recordar” o “acordar”, cuando este tiene un valor que puede
llegar a ser molesto, hablamos del primer caso, hablamos de “recordar”.
Una
palabra que viene del latín “recordari”, formado por “re” (de nuevo) y “cordis”
(corazón), “recordar” quiere decir mucho más que tener a alguien presente en la
memoria, significa “volver a pasar por el corazón”, algo que nos suele suceder
cuando ese “algo” o “alguien” que recuerdas no está físicamente contigo. Ahora
estoy llegando a entender que es una de las acciones más bonitas que no
dependen de la distancia, ni si quiera del tiempo y que pueden hacer revivir todo
aquello que ha sido recordado. El recuerdo de una existencia, un lazo que unes
con una fuerza aleatoria, ya que a veces recordamos cosas que parecen no tener importancia,
pero lo que sí es seguro es que aquellas cosas que realmente valoras y que
quieres las guardas en tu corazón, siempre están ahí. Aunque “recordar” muchas
veces se vuelve una situación incómoda, ya que muchas veces nos parece que
aquello recordado no lo merece y no te trae nada bueno, pero así de inestable
es muchas veces nuestro corazón.
La
palabra “acordar”, tiene una etimología similar aunque hablamos, de una
distancia muchísimo menor, esta palabra viene del latín “accordare”, de “a”
(proximidad) y “cordis” (corazón), es decir “unir los corazones”, algo que
ocurre cuando ves a ese “algo” o “alguien”, que a veces aplicado en dosis
demasiado altas se vuelve aburrido, te puede llegar incluso a agobiar y esa
unión de corazones se rompe, pero que muchas personas desean porque también
significa que puedes unir tu corazón con esa persona que también te “recuerda”
y te “acuerda”.
Vengo a
“recordaros” la diferencia que hay entre estos dos términos, y lo bonito y lo
feo que tienen cada uno de ellos, para mí unos términos que mirando lo bonito tiene
un valor incalculable, a pesar de los gratuito que es.
Deciros
que viváis del “acordar” y no del “recordar” porque es menos molesto para el
corazón, que os “acordéis” de esas personas que tenéis en este momento con
vosotros, porque no siempre uno va a poder hacerlo y en algún momento os tocará
“recordarlas”.
Por
último quiero agradecer a esas personas que me “recuerdan”, pero en el sentido
bonito, y a que aquellas personas que no tienen más cojones que “recordarme” y
que sé que les gustaría estar “acordándose” de mí, y las que se “acordéis” de
mí agradeceros por seguir aquí conmigo, y que espero que por mi parte yo os
esté dando lo mismo, a las demás que les follen, con perdón.
“Hoy el
hombre conoce el precio de todo, y el valor de nada”
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